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Friday, December 18, 2015

Despedida, por Raúl Huarachi.

Me pidieron escribir el blog de bienvenida en mis primeras semanas en el programa ICS, me pidieron escribir sobre lo que venía, sobre los voluntarios y sobre mí, pero eso fue antes de conocer a esos locos extraños, unos venidos de tan lejos y otros de tan cerca. Y luego, cuando el tiempo pasó, luego de las alegrías y las despedidas, luego de los blogs y los documentos, cuando fue el momento de escribir el blog de despedida, todas las palabras desaparecieron, todas se hicieron un nudo en la garganta que trataba de escapar a través de los ojos.


Y aquellos meses pasaron, las aventuras terminaron. Yo esperaba enterrado en deberes y alegrías, fingiendo no saber que en algún momento todos tendríamos que partir, y todos decidimos fingir que no iba a acabar, pero el tiempo seguía corriendo.

Me dediqué a trabajar pensando en los proyectos, en los objetivos y los resultados que debíamos lograr. No era del todo fácil, a veces coordinar es un trabajo duro que requiere mucha paciencia, fueron seis meses de entre centros, ferias y voluntarios. Ellos conservaban sus sueños, grandes sueños, sueños de quienes vinieron a cambiar el mundo. Sueños que quizás fueron demasiado grandes para que cayeran en mis manos.
Y aquellos meses pasaron, las aventuras terminaron. Me asusté al saber que tenía aquellos sueños y esperanzas de esos maravillosos voluntarios sobre mis espaldas, pero fueron esos mismos sueños los que empujaron a seguir cuando el día se hacía largo. Pero el tiempo seguía corriendo.


Y dos veces llegó el momento de decir adiós, era la costumbre de la oficina escribir pequeños mensajes de despedida a todos. Observaba los sobrecitos llenarse sin querer comprender que el tiempo se agotaba, fue así que perdí la oportunidad de escribir adiós. Los buenos recuerdos se asomaban a mi memoria y empecé a descubrir que quizás no cambiamos el mundo, pero que esos muchachos lo iban a hacer algún día.

Y aquellos meses pasaron, las aventuras terminaron. ¿Cómo escribirles en pequeños mensajes todos aquellos sentimientos acumulados en ese tiempo? Odio las despedidas, pero quizás tenga tiempo de un último abrazo antes de partir. Pero el tiempo seguía corriendo.

Y entonces los vi cruzar las puertas del aeropuerto, los vi despedirse de mí en distintos lugares. Sentí dos veces como  un avión se llevaba un pedazo de mi corazón hacia el otro lado del mar. Sentí como otros pedazos se esparcían a lugares distintos. Fue aquel momento cuando los blogs, los documentos y los deberes se quedaron pequeños ante los recuerdos, las fotos y lo trabajado. Y aquellos meses pasaron, las aventuras terminaron. La oficina, los caminos y demás lugares se quedaron vacíos y en silencio, todo se ve tan distinto. Aún quedó algo de pintura a medio terminar. Pero el tiempo seguía corriendo.

Y hubo quiénes se quedaron y quiénes se fueron. Gracias querida Elo por enseñarme tantas cosas, magnífico Ali espero podamos volver a recorrer “the dirth road” de nuevo algún día. 

Este es el blog de despedida, pero despedida no significa final. Son muchos los espacios vacíos, pero son más aquellos que quedaron llenos, llenos de recuerdos, del alegría y de promesas… algún día amigos míos, algún día volveremos a vernos en algún lugar del mundo.

¡Hasta pronto!

Raúl, el gato.

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